lunes, 9 de febrero de 2026

¿Por qué somos así? Todo explicado desde una perspectiva antropológica


¡Saludos querido lector!

Mi nombre es Diego Armando Joaquín Henríquez, tengo 18 años de edad, soy de la ciudad de Moca y actualmente estoy cursando la licenciatura en Ciencias Sociales en el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña. Me considero una persona profundamente curiosa, de esas que no pueden evitar quedarse observando a la gente en una plaza y preguntarse: ¿qué historia hay detrás de ese gesto? o ¿por qué celebramos esto de esta manera? Esa curiosidad es la que me trajo aquí, al fascinante mundo de la antropología.


Finalidad del blog

Este espacio busca transformar la percepión de lo cotidiano. Muchas veces damos por sentado que nuestras costumbres, tradiciones, miedos y jerarquías son normales o simplemente naturales cuando realmente son el resultado de una construcción cultural increíble.

Asumir esta perspectiva nos permite poner en práctica lo que en antropología denominamos el extrañamiento. Esto consiste en observar nuestra propia realidad con la curiosidad de quien la visita por primera vez, eliminando la burbuja del etnocentrismo. Al comprender que nuestras jerarquías y tabúes son productos históricos y sociales, ganamos libertad de cuestionarlos y la empatía necesaria para darle valor a lo que para los otros es normal. Este blog no solo busca entender los patrones sociales, sino invitarnos a a ser antropológos de nuestra propia vida reconociendo el asombro que hay tras lo que consideramos cotidiano.




¿Qué influencia tienen las TIC en mi vida?

Yo en lo personal utilizo las TIC para todo, para hablar con mi familia, con amigos, temas de la universidad, para leer, escuchar música, para pedir comida en internet, para estudiar, para todo utilizo las TIC. Realmente creo que mi vida sería completamente diferente si no tuviese estas herramientas que utilizo ahora y me atrevo a decir que si las TIC desaparecieran del mundo en la actualidad me volvería loco. Las TIC son la base de todo en la actualidad y aunque sus beneficios son muy altos, hay siempre que tomar en cuenta que no se debe utilizar la tecnología para hacer cosas malas, así que te invito a ti futuro lector a siempre utilizar las TIC para el bien común y darle un buen uso.

¿Qué es la antropología cultural?





La antropología cultural, al igual que otros campos de la antropología, como la arqueología, la antropología lingüística y la antropología biológica, estudia a los seres humanos y lo que significa ser humano.  

La antropología cultural plantea muchas preguntas: ¿Qué piensa la gente? ¿Cómo viven? ¿Qué conforma una familia? ¿Qué prácticas económicas y espirituales lleva a cabo la gente? ¿Qué hace que las personas sientan que son diferentes unas de otras y cómo surgen estas diferencias percibidas en las ideas sobre raza, género u origen geográfico? ¿Cómo crean las personas las estructuras sociales y entienden el poder? ¿Por qué la gente come lo que come? ¿Cómo utilizan el lenguaje? ¿Qué hacen en su tiempo libre? ¿Cómo interactúan con los animales, las plantas y el entorno en general? ¿Y cómo afectan todas estas identidades, prácticas y relaciones al modo en que las personas se ven a sí mismas como seres humanos?



Los rituales de consumo

 



En las sociedades industrializadas, el consumo es un fetiche. No compramos un objeto por su valor o su calidad, sino por lo que dice de nosotros. Además, nos basamos en el estatus, que nos permite clasificarnos a qué tribu  pertenecemos. Inspirados en la teoría de rituales seculares de Mary Douglas, entendemos que los objetos son buenos estímulos para pensar, ya que las personas los utilizan para establecer significados, establecer fronteras sociales y catalogar el flujo de la experiencia humana. 

Dese simples campañas como Black friday, se nos inculca esta necesidad de comprar cuando no lo necesitamos, se crean falsos estímulos que responden a una sociedad condicionada. Asimismo, al desempacar un producto o exhibir una marca, las personas realizan una ceremonia de construcción de identidad, lo que transforma a la mercancía desechable en un símbolo cargado de valor social.  


Así, el consumo se convierte en una ficha clave para comprender a una sociedad donde se producen jerarquías y mitos a través de objetos. Recordándonos que no compramos objetos por lo que son, sino por lo que representan dentro de nuestros grupos.



El mito del sentido común



En nuestro día a día, recurrimos a la expresión sentido común sin saber lo que realmente significa. El sentido común es un concepto controvertido en filosofía y ciencias sociales. Por lo general, se entiende como una intencionalidad compartida, un conjunto de intuiciones y creencias autoevidentes que guían nuestras ideas y conductas. Ahora bien, cuando lo vemos antropológicamente no tiene sentido alguno, ya que es una mera construcción que se utiliza para decidir qué consideramos como un pensamiento universal y qué no. 

Y es que, lo que conocemos como sentido común en nuestras sociedades, no es más que una barrera invisible que nos impide conocer otras culturas. Porque, podemos comunicarnos y entendernos dentro de nuestros grupos sociales, pero desde que salimos de ellos, todo es desconocido, inútil e incluso desagradable. Nos basamos en un etnocentrismo, donde nuestras culturas son superiores a las del otro, simplemente por suerte geográfica. 

¿Por qué somos así? Todo explicado desde una perspectiva antropológica

¡Saludos querido lector! Mi nombre es Diego Armando Joaquín Henríquez, tengo 18 años de edad, soy de la ciudad de Moca y actualmente estoy c...